Absolución para Erri de Luca

Absolución para Erri de Luca

Erri de Luca resultó acusado de la comisión de un delito de instigación a la violencia; delito por el que solicitaban una pena de ocho meses de prisión.

Los hechos

Los hechos de la acusación son dos entrevistas que concedió al sitio web Haffinton Post Italia el 1.9.2013 y el 5.9.2013.

Las entrevistas tenían por objeto dar a conocer su opinión sobre la lucha que se lleva a cabo en el Valle de Susa por personas que se oponen a la perforación de sus montañas, repletas de amianto; obra, que se lleva a cabo por la empresa francesa LTF, constructora del TAV. En el desarrollo de esta lucha se han cometido actos de sabotaje respecto a dichas obras; tanto antes, como después de haber concedido sus entrevistas De Luca. Entrevistas que -dicho sea de paso-, se le realizaron por teléfono.

En ese estado de cosas la constructora francesa se querelló con Erri de Luca por incitación a la violencia.

La palabra contraria

Erri de Luca, reconocido escritor, publicó La palabra contraria, obra con la que dio a conocer su particular situación. En la pagina 15 de dicha pequeña obra recoge el incriminatorio contenido de su entrevista:

«(…) el TAV ha de ser saboteado. Para eso precisamente servían las cizallas; son muy útiles para cortar las verjas. Nada de terrorismo (…) son necesarias para dar a entender que las del TAV son obra nocivas e inútiles (…) las mesas de negociación del Gobierno han fracasado; el sabotaje es la única alternativa (…)»

De Luca, al inicio de su libro, hace una defensa de la libertad de expresión basada en el sentido común. Para ello narra cómo de joven se hizo anarquista tras leer Homenaje a Cataluña de Orwell. Por ello, dice:

«Frente a esta instigación a la que aspiro, esa otra por la que se me incrimina no es nada»

Así, empieza De Luca a señalar las contradicciones que se encuentran tras su acusación.

De Luca recuerda a Pasolini, el cual también instigaba con su escritura; recuerda como, Pier Paolo, acudía a las manifestaciones de izquierda. Recuerda a Pasolini como director de la revista Lotta Continua, y cómo al tener que contar con la firma de un periodista colegiado para poder editarla, siempre había varios periodistas dispuestos a firmar por él, pese a las multas y procedimientos que llevaba aparejado dicho voluntariado. Recuerda cómo aquellos periodistas prestaban su firma a Pasolini en defensa de la libertad de expresión, pese a no compartir sus ideas.

Recuerda cómo el mayor intelectual italiano estaba con la izquierda revolucionaria, escribía en grandes periódicos y era invitado a la TV pública.

Evoca como, tras el golpe militar chileno, por Lotta Continua se puso en marcha una campaña de recogida de fondos destinada a apoyar la lucha armada y revolucionaria en Chile.

Recuerda todo aquéllo y, ahora, él se ve haciendo frente a la acusación de instigación a la violencia por la entrevista que se ha extractado al inicio del post.

Y, así, sigue De Luca evocando el efecto mariposa que tiene el simple hecho de leer, y defendiendo con sentido común la libertad de expresión. Continúa, en su pequeña obra, entrando a su caso concreto y observando el sentido jurídico de la acusación, pues -dice-, tiene que existir un claro hilo conductor entre sus manifestaciones y los hechos violentos que se dicen han sido instigados.

Absolución

Finalmente, el 15.10.2015 se ha dado a conocer la absolución de Erri De Luca.

Opinión

De la pequeña obra en defensa de su actuación se desprende que se atreven a acusarle, a llevarle a un juzgado por unas palabras. Se ve a un hombre -a él-, de cierta edad, rápido en su reacción al escribir el pequeño libro que da a conocer su situación. Al leer el libro se va descubriendo entrelineas que a él lo acusan porque pueden, porque es débil, porque la lucha que defiende está muy desprestigiada; y, en definitiva, es una lucha débil. Se evidencia que a él le hacen por mucho menos, lo que no pudieron hacer a Pasolini, a Orwell, a Jean Paul Sartre… Sin embargo, se evidencia que con él se han atrevido, y con la sentencia absolutoria queda la duda de concluir en si les ha bastado con acusarle o es que, realmente, no han podido condenarle y ha ganado.

En mi opinión, con un criterio algo más allá de lo estrictamente jurídico, pasado un tiempo, se asentará la primera de las opciones, y de que les ha bastado atreverse.

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Publicado / DDHH

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