ARTICULO 318 BIS, EL ANTEPROYECTO DEL CODIGO PENAL Y LA HOSPITALIDAD.

ARTICULO 318 BIS, EL ANTEPROYECTO DEL CODIGO PENAL Y LA HOSPITALIDAD.

En el Anteproyecto presentado por Gallardón para la reforma del Código Penal se apuntan modificaciones, que ya han sido tachadas desde distintos estamentos jurídicos (fuera de toda sospecha, como el Consejo General de la Abogacía) de atentar contra Derechos Fundamentales de la Constitución. (Así, por ejemplo, sucede con la prisión permanente revisable, que se dice atentar contra la seguridad jurídica y los artículos 10, 15 y 25 de la Magna Carta).

Este Anteproyecto, como la totalidad de la política penal y penitenciaria del Estado, encuentra inspiración en la política penal y penitenciaria estadounidense, y se presenta en el contexto de unas medidas económicas de austeridad, las cuales, responden -también-, al dictado de la política norteamericana o, si se quiere, del neoliberalismo.

En este contexto, en la exposición de motivos del Anteproyecto, la redacción del artículo 318 bis se justifica con una somera referencia a la necesidad de atemperar la normativa estatal a la Directiva 2002/90/CE. Finalmente, en el Anteproyecto, el artículo 318 bis, para definir el tipo penal, dice:

“1. El que intencionadamente ayude a una persona que no sea nacional de un Estado miembro de la Unión Europea a entrar en el territorio de otro Estado miembro o a transitar a través del mismo vulnerando la legislación de dicho Estado sobre entrada o tránsito de extranjeros, será castigado con una pena de multa de tres a doce meses o prisión de seis meses a dos años.”

El artículo sigue hablando del distinto reproche penal, que tienen estos hechos cuando los mismos se realizasen con ánimo de lucro o si el imputado fuese una persona jurídica.

Alguna plataforma ya alerta sobre el atentado, que este articulo supone, contra los artículos 1 y 13 de la DUDH, y la Directiva 2009/52/CE. (Básicamente, protegen la libertad deambulatoria).

La exposición de motivos debiera decir, claramente, que mediante la política de “quitar el agua al pez”, se pretende dejar sin asistencia alguna al inmigrante “sin papeles”, y hacerle la vida insostenible en el estado español. Es seguro que existen precedentes en el derecho comparado de políticas, que hagan desistir al extranjero de quedarse en determinado país (me consta que en Holanda ha sucedido). Pero, de ahí, a criminalizar conductas de ayuda a un inmigrante, hay un gran trecho.

Es cierto que el artículo 318 bis en su actual redacción excluye la ayuda estrictamente humanitaria, pero parece difícil saber si es acción humanitaria la primera atención que se presta cuando se reciben las pateras, y si no lo es alquilar una habitación o facilitar un empadronamiento.

La hospitalidad

Ryszad Kapuscinski definió la hospitalidad diciendo, que si caminases por el desierto e hicieras un alto en una tienda nómada, primero te darían de comer, luego te dejarían descansar y, finalmente, te preguntarían quien eres. Kapuscinski dice, que el inicio de la relación marca para siempre la misma.

El artículo 318 bis, en la redacción que presenta en el Anteproyecto, no solo acaba con la idea de la hospitalidad, sino que la criminaliza. A algunos, nos asusta pensar en la relación que iniciamos con la aplicación de este tipo penal.

lerchundi@euskalnet.net

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