CLUB SOCIAL DE CANNABIS

CLUB SOCIAL DE CANNABIS

En este blog se ha tratado el conflicto existente en torno al cannabis, en el Estado Español, en distintos posts:

1.- El primero fue éste dedicado al Club Social de Cannabis,

2.- Un segundo post fue dedicado a la legalidad del cultivo de marihuana.

3.-Un tercer post bajo el título ¿legalización del cannabis?

4.- El último post trató la problemática en torno a la posible El club social de cannabis tras la STS 484/2015 (+cronología posterior).


En el Estado Español se están implantando iniciativas de consumo compartido de marihuana o lo que popularmente se conoce como Club Social de Cannabis. Sobre la coyuntura internacional en que estos Clubs nacen y se están desarrollando, ya se habló en el anterior post dedicado a la posible legalización del mercado de marihuana, es por lo que hablaremos ahora de la especial problemática que hay en el ordenamiento jurídico interno del Estado Español.

Descriminilazación del consumo en la actualidad 

No hay que olvidar que cualquier legalización del cannabis tendrá que adaptarse al histórico de su legislación y, a la cultura y realidad que se haya construido en el colectivo sobre el consumo del cannabis. En el Estado Español tenemos la descriminalización del consumo de drogas, si bien este consumo o tenencia para el consumo está perseguido administrativamente mediante expediente sancionador por la Ley de Seguridad Ciudadana cuando se consume o porta, la droga, en vía pública. Ley de Seguridad Ciudadana, que está pendiente de revisión por la tan anunciada “Ley Mordaza”.

La doctrina del consumo compartido

 La descriminalización del consumo de drogas deviene de los tipos penales, que no contemplan el consumo como delito, siendo su desarrollo jurisprudencial la teoría del consumo compartido. La Jurisprudencia consolidada sobre el consumo compartido de drogas, según STS de 26.5.2011, hoy vigente, requiere:

1.- que los destinatarios del consumo sean todos adictos o al menos consumidores frecuentes, 

2.- que el consumo se produzca en lugar cerrado, en evitación de la divulgación

3.- la cantidad sea insignificante y adecuada para el consumo en un solo encuentro.

4.- la comunidad que practique el consumo ha de estar integrada por un número reducido de personas, que permita hablar de un acto íntimo, sin trascendencia pública.

5.- las personas consumidoras han de estar perfectamente identificadas.

6.- debe tratarse de un consumo inmediato, previamente planificado de forma concreta o muy próximo en el tiempo al acto de posesión de las substancias por parte del acusado, a fin de evitar eventuales alteraciones posteriores en su originario destino.

Siendo estos los requisitos que, según la jurisprudencia, precisa el consumo compartido para no ser penalizado, respecto a la marihuana no es preciso cumplir con el requisito de consumo inmediato. debido a la propia naturaleza de la planta, la cual precisa de actos de cultivo para obtener una cosecha, que pueda servir de abastecimiento para una temporada.

Nacimiento del Club Social de Cannabis

Partiendo del cumplimiento de estos requisitos nace la figura del Club Social de Cannabis. Nace en un intento de evitar el tener que acudir al mercado negro y de normalizar el consumo de marihuana por personas que son asiduas. En cumplimiento de estos requisitos se fundan asociaciones sin animo de lucro que son inscritas en el Registro de Asociaciones respectivo. Estas asociaciones, que cuentan entre sus concretos fines sociales con eludir el mercado negro, desarrollan para ello un régimen interno mediante el cual abastecen a sus socios de marihuana para su consumo. Estas asociaciones tienen que cumplir con los requisitos jurisprudenciales para no cometer un flagrante delito, y han de mantener una estricta llevanza de libros de socios, con predicción de consumo sujeta a los estándares jurisprudenciales, no pueden tener rótulos o anuncios que puedan favorecer la divulgación del consumo, deben fomentar el consumo responsable en el interior del local, deben dotarse de un recibidor aparte para el público en general, contar con un sistema limpio de incorporación de nuevos socios, y en definitiva dotarse de cuanto sea preciso para llevar un funcionamiento limpio y ordenado, que en caso de intervención policial pueda servir para probar que se cumplen con los requisitos que la jurisprudencia da para el consumo compartido.

Alegalidad

El auge de estos Clubs, que se mueven en un terreno de alegalidad -debido a que una plantación de cannabis para autoconsumo requiere de autorización administrativa, y no se cuenta con ella-, han sido ejemplo para el resto de Europa, donde se ha copiado este modelo. Igualmente, debido al auge de estos Clubs, han surgido iniciativas locales como la Ley Foral 24/2014, de 2 de diciembre, reguladora de los colectivos de usuarios de cannabis en Navarra, o la Ordenanza municipal reguladora de la ubicación de clubs sociales de cannabis emanada del Ayuntamiento de Donostia. 

Estas iniciativas locales surgen de intentar dar cobertura, orden y dignidad a los Clubs ya existentes, pero no dejan de crear tensiones, tanto con el ordenamiento superior del Estado, como con el ordenamiento internacional, tal y como se explicó en el anterior post. Debido a estas tensiones, la Ley Foral 24/2014 ha sido recurrida al Tribunal Constitucional, y el Delegado del Gobierno en el País Vasco ha dado la orden de que la Ordenanza municipal de Donostia sea recurrida.

Esta tensión, también, se percibe claramente en la lectura de la Instrucción 2/2013 de la Fiscalía en la que se ordena a los representantes del Ministerio Fiscal la persecución de estos Clubs en cuanto tengan noticia de que pueda estar cometiéndose algún tipo de ilícito.

La solución, a día de hoy, se apunta, en el sentido de crear una federación de entidades locales en favor de la liberalización, pero, hasta entonces, un Club Social de Cannabis tiene que moverse en un limbo de alegalidad con un alto grado de incertidumbre, pese a lo cual muchos consumidores prefieren asociarse de esta manera a tener que depender del mercado negro con todo lo que ello conlleva.

Notas posteriores al post 

Nota 1: tras la publicación de esta post, el 27.3.2015 se ha dictado sentencia por la Audiencia Provincial de Bizkaia absolviendo a una pionera asociación de consumo compartido.

Nota 2: posteriormente la sentencia de la Audiencia Provincial de Bizkaia fue recurrida en casación y se publicó STS 484/2015 condenando a parte de la directiva de la asociación.

Nota 3: El TC en fecha 16.10.2015 ha decidido mantener la suspensión de la Ley Foral 24/2014, de 2 de diciembre, reguladora de los colectivos de usuarios de cannabis en Navarra, mientras se tramita el recurso de inconstitucionalidad. Nota de prensa del TC.

Nota 4: Se recomienda la lectura del último post de este blog dedicado al cannabis.

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