Derechos humanos

A comienzos del año 2017 la situación de los Derechos Humanos pasa por la declaración de Guerra Mundial. El enquistado conflicto de Siria ha dado lugar a que cinco países del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hayan apoyado la intervención bélica en la zona, con lo que se cumplen los requisitos formales para la declaración de Guerra Mundial.

Este conflicto ha provocada la consiguiente crisis humanitaria, dando lugar a desplazamientos de la población civil hacia Europa, con el conocido problema de asilo y refugio. Asilo y refugio que en el Estado Español no tiene reflejo, pero que ha dado lugar a visibilizar el hecho de que exista una gran emigración económica, no así de refugiados.

A nivel Europeo este año se ha publicado el Plan de Acción en materia de género 2016-2020, adoptado por el Consejo.

También, se ha publicado una importante sentencia desde el Tribunal Superior de Justicia declarando nulos los acuerdos con Marruecos que tienen que ver con productos del Sahara Occidental debido a que el territorio no es marroquí.
En Euskal Herria, tenemos los informes sobre tortura que son muestra –entre muchos otros indicadores- de un escenario irresuelto para muchos.

En el ámbito internacional tenemos el revés en el impulso de la codificación del derecho humano a la Paz; la falta de investigación de los crímenes del franquismo desoyendo informes de relatores de la ONU, la suma de querellas al procedimiento llevado por la Jueza Servini; el mantenimiento de políticas de excepción a los presos de ETA que encontraban justificación mientras ETA estaba en activo.

En el ámbito estatal encontramos la falta de acuerdo de la banca en la devolución de lo adeudado por las cláusulas suelo; los innumerables recursos presentados por el abogado del Estado contra normas de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra; la falta de abordaje de las consecuencias del conflicto vasco; la ignorancia de causa alguna de dicho conflicto; el ninguneo al proceso catalán.

Todo ello ante una población un tanto adormecida o si se quiere, maniatada por la implantación del neoliberalismo que, no nos hace presagiar el encontremos ante una situación pacífica o favorable a la implantación de los metavalores jurídicos que inspiran el derecho positivo de los derechos humanos.

En cambio hay debates que sí han conseguido ponerse sobre la mesa, como el calentamiento global, tras el acuerdo alcanzado en París, en 2015, sobre el CO2; y, el principio de libertad en internet.