final del articulo sobre el sahara ocupado

final del articulo sobre el sahara ocupado

En el marco de la campaña de protección de los DDHH en el Sáhara Occidental, el pasado 7 de Junio, emprendí viaje a Casablanca con el fin de poder acompañar a la quinta Delegación Saharaui en su vuelta, desde los campamentos de refugiados del Sur de Argelia, al Sáhara Ocupado. El viaje pude hacerlo acreditado por el Colegio de Abogados de Gipuzkoa.La quinta Delegación Saharaui nació como respuesta a la fuerte represión que había sufrido la Primera Delegación.

Emprendí el viaje al Sáhara Ocupado y en el aeropuerto de Casablanca conocí al primer militante saharaui. Este militante iba acompañado por un ciudadano inglés. Pude saber que este militante saharaui había sido detenido y encarcelado en cuatro ocasiones, y que precisa de un servicio de acompañamiento al único objeto de que si fuera detenido, poder hacer valer su inocencia de cargos falsos, que le pudieran imputar. (Tal, parece, es el talante de las autoridades marroquíes para con los saharauis).

Al fin, junto con otras personas llegadas de diversos puntos del Estado Español, pude unirme en el avión destino a El Aauin, con la Quinta Delegación Saharaui. La Quinta Delegación Saharaui estaba formada por seis hombres y tres mujeres, todos ellos conocidos militantes pacifistas. En la llegada al aeropuerto de El Aaiun los observadores tuvimos que negarnos a salir al exterior sin ellos. Tuvimos que esperar a que acabaran de ser sometidos a un innecesario registro corporal y poder saber del trato que recibían. Tras momentos de tensión con la policía marroquí -no exentos de violencia-, conseguimos salir del aeropuerto, siendo trasladados por militantes saharauis a una casa particular en el barrio de Matala donde habían preparado un recibimiento a la Quinta Delegación.

El populoso y saharaui barrio de Matala en El Aaiun se encontraba totalmente tomado por la policía marroquí. Conseguimos entrar a la casa particular, pero mi acompañante -mujer de sesenta años-, acabó con un considerable moratón en el brazo tras el altercado que se produjo en la puerta de la casa. Este altercado fue propiciado por policías marroquíes sin uniformar. Hubo quien acabó peor.

Los días siguientes estuvieron marcados por el acoso de la policía a los observadores acusándonos de estar actuando irregularmente en territorio marroquí; se me llegó a hablar de deportación. Entretanto, pudimos tener varias reuniones con militantes saharauis, quienes dieron cuenta de su situación.

Advertencias de ser deportados

La realidad hoy en el Sáhara Ocupado pasa por que los militantes, que realizan acciones pacificas como colocar una bandera saharaui sobre la puerta de algún edificio, vienen siendo acusados de comisión de delitos violentos o relacionados con las drogas.

Tanto de informes elaborados en el año 2005, como de los testimonios recabados, se desprende que los procedimientos judiciales contra estos militantes no cuentan con posibilidad de instrucción para las defensas. También se desprende, que en el acto del juicio oral las pruebas de la acusación pueden limitarse a la lectura del atestado policial, sin ser necesario que los agentes autores del mismo sean sometidos a contradicción durante la celebración de la vista oral.

Según pude conocer por testimonios relatados en primera persona, antes del año 1991, era normal que por el mero hecho de hablar sobre el Sáhara pudieras ser torturado y encarcelado, o estar desaparecido durante años en algún Centro de Detención desconocido. Se me habló de personas enterradas vivas. También, supe que en el Sahara Ocupado, pasar varios años en prisión con los ojos permanentemente vendados ha sido normal. Sin ir más lejos Aminatu Haidar indicó en la denuncia que interpuso en Canarias, que la policía marroquí le había interrogado con los focos apuntándole a los ojos, a sabiendas de las lesiones que arrastra en ellos, tras su estancia en prisión con los ojos permanentemente vendados durante cuatro años.

Hoy -nos decían-, si era posible estar reunidos, era gracias al trabajo que habían llevado en los últimos veinte años. (Todos ellos habían sido presos, desaparecidos y torturados).

De los seis hombres y una mujer que componían la Primera Delegación, la mujer fue puesta en libertad en el mes de Febrero debido a su débil situación física y psíquica. Otros tres fueron puestos en libertad en el mes de Abril tras una larga huelga de hambre. Todos ellos, junto con los tres que permanecen en prisión, esperan el juicio militar. Un joven miembro de la Primera Delegación testimonió que durante los cinco meses de prisión preventiva había permanecido en una celda de un metro cuadrado junto con otra persona. Calificó de infierno lo vivido.

Preguntados por el objetivo que perseguía esta Quinta Delegación a la que acompañé, contestaban diciendo que, querían dar a conocer la situación del Pueblo Saharaui, la situación de sus presos, del muro, de las familias en el Sur de Argelia, etc… La acción parecía haberse difuminado algo en el concreto objetivo que persiguió la Primera Delegación, y parecía querer servir de altavoz para todas y cada una de sus reivindicaciones.

Al margen de cuestiones políticas, he podido comprobar que así como la subsistencia alimentaria en los campamentos de refugiados de Argelia depende de la solidaridad internacional, la vigilancia de la cruenta vulneración de los DDHH en el Sáhara Occidental depende del voluntariado internacional.

Ya de vuelta he podido conocer vía mail que el joven miembro de la Quinta Delegación, que me acogió en su casa los días que permanecí en El Aaiun, había sido subido a un coche por la policía marroquí sin uniformar, y había sido llevado a un lugar apartado. Me han enviado las fotos donde se aprecia el resultado de los golpes y las torturas. No se puede dejar de tener un sabor agridulce viéndolas; me siento como si el represaliado hubiera sido yo. (Es lo que tiene).

Enlaces de interés:

http://canarias.indymedia.org/newswire/display/12276/index.php

http://iajuws.org/derechoshumanos.php

http://poemariosahara.blogspot.com/

Artículos Relacionados

Responder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.