JUICIO POR GDEIM IZIK

JUICIO POR GDEIM IZIK

Tras la Conferencia celebrada en Argel a finales de Septiembre de 2010, donde se proclamó el Derecho a la Resistencia pacífica del Pueblo Saharaui, el 9 de Octubre de ese mismo año se instalaron tres Campamentos Protesta con el fin de que se visualizara la injusticia de las Políticas Sociales y Económicas en las que vive el Pueblo Saharaui bajo la autoridad marroquí.

Al fin, la madrugada del 8 de Noviembre, El Campamento de la Dignidad fue desalojado por la fuerza. El nivel de represión empleado impide que a día de hoy se pueda conocer el número de detenidos, presos, muertos y desaparecidos por el lado saharaui, si bien parece que fueron 8 los policías que resultaron muertos durante el violento desalojo. Violencia, que tras el desmantelamiento se extendió a la ciudad de El Aaiun. De los tres campamentos, únicamente, quedó en pie el instalado a las afueras de El Aaiun, el cual se denominó Gdeim Izik. Allí, confluyeron unas veinte mil personas, a las cuales no les importó abandonar su domicilio habitual para vivir en el desierto.

El campamento Gdeim Izik inspiró los levantamientos de la llamada Primavera Arabe, extendiéndose su influencia hasta el movimiento que publicitariamente en el Estado Español se conoce como “indignados”. Noam Chomsky avala esta secuencia de acontecimientos.

Ahora la Corte Marcial de Rabat acaba de señalar el 24 de octubre de 2012 para el inicio de la celebración del juicio a los 23 presos políticos saharauis encarcelados en la prisión de Salé por esos hechos.

Desde su encarcelamiento, los presos saharauis Abdulahi Lakfawni, Abdullahi Toubali, Ahmed Sbai, Babait Mohamed Juna, Brahim Ismaïli, Cheikh Banga, Deich Eddaf (Daish Daf), El Ayoubi Mohamed (Mohamed Al Ayoubi), El Bachir Khadda, El Houssin Ezzaoui, Enaama Asfari, Hassan Dah, Laaroussi Abdeljalil,  Machdoufi Ettaki (Taki Elmachdoufi), Mohamed Bani, Mohamed Bourial, Mohamed El Bachir Boutinguiza, Mohamed Embarek Lefkir, Mohamed Lamin Haddi, Mohamed Tahili, Sid Ahmed Lemjiyed, Sidi Abdallah B’hah, Sidi Abderahmane Zayou, han llevado a cabo cuatro huelgas de hambre para llamar la atención de la opinión pública y reivindicar una mejora de las condiciones carcelarias, un juicio justo y equitativo ante una jurisdicción civil, o su puesta en libertad incondicional. Por las informaciones que he recibido durante estos dos años he podido saber que las condiciones en que se encontraron tras su detención y mantenidas durante el cautiverio son verdaderamente penosas, afectando a su salud psíquica y física, pese a que sé que ellos siguen hablando con voz fuerte.

presos

En realidad son 24 las personas procesadas, ocurriendo que uno de los procesados consiguió salir a otro país. Estos 23 presos saharauis se autodenominan como militantes por los Derechos Humanos y puedo asegurar que así es, porque tuve el honor de conocer personalmente al menos a siete de ellos en una visita, que con motivo de un acompañamiento humanitario precisamente a alguno de los procesados, realicé a El Aauin.

Estos presos saharauis están acusados arbitrariamente entre otros cargos de «atentado a la seguridad interior y exterior del Estado, formación de banda criminal y atentado contra los funcionarios públicos en el marco del ejercicio de su función». Según la ley marroquí, corren el riesgo de reclusión a perpetuidad. En definitiva, se les acusa de causar la muerte directa o indirectamente a 8 de los policías que intervinieron en el desalojo.

Se les hace responsables de dichas muertes con apoyo en declaraciones, que no parecen propias de realización espontanea, y con apoyo en la tesis de que sostenían la estructura estable del campamento, impartiendo órdenes para su mantenimiento, y que aprovechando ese liderazgo, se instruyó de manera concreta para la respuesta violenta, que desde el campamento se dio al desalojo realizado por la policía marroquí. Incluso se imputa a alguno de los acusados el intervenir personalmente en causar la muerte a alguno de los policías que dejaron alli su vida.

Los acusados no es la primera vez que sufren la judicialización por parte de las autoridades marroquíes al serles realizadas imputaciones falsas. Algunos de ellos ya han estado en prisión con anterioridad. Algunos de ellos, cuando les conocí, precisaban de acompañamiento permanente para tener testigos de descargo, y así poder defenderse de imputaciones falsas que les pudieran realizar. En mi estancia junto con ellos me decían, que era difícil de explicar su situación, pues les acusaban y condenaban por delitos comunes que no habían cometido. Recuerdo haberles dicho que en cierta ocasión Adolfo Pérez Esquivel contó como a él, en Argentina, le acusaban de delitos violentos, y es que –él decía- si molestas al Estado y no entras en ninguna de las categorías que existen de presos, te tienen que meter en una. Ahora, en Rabat, a estos militantes pacifistas les acusan de delitos violentos pidiéndoles penas que suponen la perpetuidad en prisión y destruyendo con ello el tejido de resistencia pacífica, que a costa de tanto sufrimiento se había conseguido crear en el Sáhara Ocupado durante los últimos veinte años.

desalojo
Entretanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Estado Español, traicionando los principios que conoce debe respetar, ha espantado a los cooperantes españoles, que trabajan en los campamentos de refugiados del Sur de Argelia, posicionándose una vez más del lado de la defensa de los intereses del Reino de Marruecos, que hoy dia será de los pocos lugares que mantienen actividad economica fluida con el Reino de España. Pago a Marruecos, que a los que nada o poco tenemos se nos atraganta sobremanera, al saber responde a los intereses de los que aún aspiran a mantener un alto status social y economico pasando, para ello, por encima de los principios y valores que sean necesarios.El desalojo se produjo una madrugada por una fuerza policial fuertemente armada y con  número desmesurado de efectvos. Con anterioridad al desalojo se cercó el campamento. La respuesta violenta por algunos de los acampados (20.000 contando mujeres, ancianos y niños), parece obedecer más a un acto reflejo ante la magnitud del ataque, que obedecer a algo premeditado y organizado por los acusados. Más bien puede decirse, que ninguna medida de posición para realizar una defensa numantina del campamento se tomó. Todo ello, al margen de que, como he dicho, los imputados se distinguen por su alto compromiso ideológico en la defensa pacifica de los legítimos y reconocidos Derechos del Pueblo Saharaui. No olvidemos el Frente Polisario mantiene un Alto del Fuego desde 1991.

La Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos (ASVDH) hace un llamamiento a todas las organizaciones internacionales de Derechos Humanos y de juristas solidarios, a asistir a este juicio en calidad de observadores.

Nota tras la publicación del post

Nota: con fecha de 21 de junio de 2017 se han conocido las condenas recaídas sobre los militantes saharauis en el juicio civil.

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