LA PSICOLOGÍA SOCIAL DEL JURADO

LA PSICOLOGÍA SOCIAL DEL JURADO

A propósito de la aprobación de la Ley 5/1995, pude leer El Tribunal del Jurado desde la psicología social, escrito por Pilar de Paul Velasco. Este libro no me fue devuelto tras un préstamo, pero gracias a Internet he podido volver a leerlo. Son fascinantes los estudios psicológicos de los que da cuenta el citado libro.

Origen del Jurado

En origen se trataba de un grupo de hombres que teniendo conocimiento de datos del caso podrían dar información sobre el mismo y llegar a alguna conclusión de culpabilidad o inocencia. Concepto que fue cambiando al crecer las poblaciones.

En el Estado Español aparece mencionado el Jurado por primera vez en un texto constitucional en la Constitución de Cádiz; suspendido durante la dictadura, y recuperado mediante la mencionada Ley 5/1995. En esta Ley los delitos que se colocan bajo la competencia del Jurado se escogen teniendo en cuenta su comprensión para personas legas en derecho. De la relación de delitos se echan en falta para que sean de conocimiento del Jurado los delitos contra la libertad sexual y los cometidos por la Administración de Justicia.

El Tribunal del Jurado, en esta Ley 5/1995, está compuesto por 9 jurados, un magistrado y 2 jurados suplentes. Se sigue un modelo de jurado puro; esto es sin intervención de profesionales del derecho.

La función del Jurado se define como: pronunciarse sobre los hechos y sus circunstancias modificativas de la responsabilidad, estudiando y valorando las pruebas.

Estaba pendiente en 1995 el entender la participación en el Jurado como una forma más de participación directa en la vida pública; sentido, que a día de hoy no creo haya calado en el imaginario social.

Selección de los Jurados

Se han estudiado variables que puedan influir en un miembro del jurado en su tendencia a absolver o condenar. Respecto a sus características demográficas, el sexo, la edad o la educación no han arrojado nada concluyente. Pero sí hay variables que predisponen la tendencia del jurado y, en consecuencia, a tener en cuenta a la hora de seleccionar el jurado:

El autoritarismo. Personas autoritarias se revelan más proclives al castigo. Sobre todo cuando el acusado tiene un estatus bajo. Siendo más benevolentes cuando el acusado ostenta algun rasgo de autoridad.

La atribución de causalidad. Si se atribuyen los hechos a características internas del acusado se tiende a condenar más. En cambio, si los hechos juzgados se atribuyen a factores externos se tiende a condenar menos.

La actitud ante el castigo. Las personas que se muestran conformes en ser jurados en juicios que pueden conllevar pena de muerte son más autoritarias y en consecuencia más proclives a condenar.

La experiencia previa en un jurado. La experiencia previa se revela como predisposición a condenar.

La principal cualidad del miembro del jurado

La mejor elección es un jurado sincero.

El efecto de la selección del jurado en el veredicto

Los estudios realizados se basan en miembros del jurado que han sido desechados en el proceso de selección, pero han permanecido en la Sala observando el juicio. Comparando la primera votación de los jurados reales con los que hubieran podido ser, se ve una diferencia en cinco de doce casos. Es decir, los abogados son efectivos, sobre todo los de la defensa, pues los miembros del jurado rechazado tendían más a la condena

nota: se significa la primera votación del jurado, porque la decisión final es del conjunto del jurado. la primera votación es importante, pues luego es complicado el jurado dé un vuelco en sus primeras impresiones.

La publicidad antes del juicio

Un tratamiento sensacionalista en un caso de asesinato provoca más sesgos contra el acusado (57% consideraba era culpable), mientras que si la noticia es relatada de forma cautelosa, solo el 39% lo consideraba culpable antes del juicio.

Intervención del magistrado presidente

Las instrucciones que el Magistrado-Presidente del Tribunal pueda dar a los miembros del Jurado, son sumamente importantes, pero pudieran tener incluso un efecto boomerang de enfrentar alguna de las creencias del jurado.

Orden de presentación

De la presentación por las partes destaca como factor de influencia sobre el Jurado la amabilidad de los abogados, sobre todo en la interactuación que tengan con los demás en la Sala, especialmente con los legos en derecho, como puedan ser los testigos.

Respecto al orden de intervención, tienen una mayor influencia en el jurado los escuchados en segundo lugar.

La presentación del abogado puede ser climática o anticlimática. Es decir, dejando los testimonios más impactantes para el final o al revés. El orden climático favorece siempre a la acusación y solo a la defensa cuando ésta interviene en ultimo lugar.

Si hay varios cargos, existe una mayor tendencia a la condena si empleamos un orden descendente en la narración de los mismos.

Alegaciones previas

Los estudios concluyen en que los argumentos extensos de la acusación favorecen la culpabilidad; en cambio, los argumentos extensos de la defensa producen más veredictos de inocencia solo cuando la acusación ha sido breve.

Los jurados, también, premian que la argumentación de la parte tenga forma de historia o narración lineal.

Las características del acusado

El sexo del acusado el jurado lo pone en relación con el delito juzgado a la hora de valorar el castigo.

Los antecedentes penales predisponen a una mayor tendencia a la condena.

El estatus del acusado el Jurado lo utiliza para poner en relación el delito y que éste se relaciones con la actividad profesional del acusado.

La raza. En EEUU, se da un sesgo contra el acusado de raza negra.

Los vínculos entre el acusado y la victima. En casos de agresión sexual se castiga más al acusado de violación de una víctima de raza diferente.

Los rasgos socialmente negativos predisponen a una condena. A veces se aconseja no dar datos sobre el acusado.

El atractivo físico del acusado. Solo es tenido en cuenta si ha sido usado para cometer el delito.

Características de la víctima

Hay quien considera que en la vida cotidiana se produce la justicia distributiva -tan de moda hoy día-, y por tanto, cada persona es merecedora de lo que le ocurre. Según esta creencia, las cosas malas solo le ocurren a la gente mala. Un jurado con esta creencia, evidentemente, tenderá más a la absolución del acusado.

Mi experiencia

Una vez ejercí la defensa ante un jurado. Se dice que el veredicto es el sentir social sobre lo acaecido. Lo cierto es que el portavoz del Jurado antes de comenzar dijo que no entendía bien cual era su labor allí, pues pensaban que estas cosas eran automáticas; es decir, alguien era detenido por un delito y se le imponía una pena. Esa creencia del jurado perduró hasta el final.

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