NEGOCIACIÓN EN COLOMBIA: CINCO MESES EN LA HABANA.

El pasado 9 de abril, en Bogotá, se produjo la manifestación más plural que en aquel país uno pueda imaginar. En la marcha -en la que participaron unas 30.000 personas-, se podía ver al presidente del gobierno, Santos, y a Piedad Córdoba, quien pasa por ser el referente de la izquierda colombiana. El motivo de la manifestación fue el querer respaldar, dar solidez e impulsar el proceso de paz, intentando que el mismo se haga irreversible. Únicamente, los sectores mas conservadores, partidarios de la solución militar, no estuvieron representados en la manifestación.

Esta marcha ha coincidido con mensajes de esperanza lanzados por las partes intervinientes en la mesa de La Habana, la cual se inició en noviembre de 2012. En estos últimos mensajes se habla de cierre de al menos un punto de la agenda negociadora, en concreto de las bases de un tema tan espinoso en Colombia, como lo es la cuestión agraria.

Simultáneamente, también, a primeros de abril, se ha reconocido públicamente por el presidente Santos, que el ELN tendrá que sumarse a las negociaciones, una vez que los acuerdos con las FARC se encuentren suficientemente encarrilados. Mensaje, este último, totalmente novedoso dada la política de ninguneo, que desde hace más de una década dirige el gobierno sobre el ELN.

En este blog se ha defendido que la zozobra en que se encontraba la sociedad civil, la cual aspiraba en noviembre a estar representada en la mesa de negociación, unido a la ausencia del ELN en las conversaciones, auguraban difícil la toma de un acuerdo de resolución. Sin embargo, ahora, parece que las cosas van tomando su sitio, al menos, aparentemente.

Partiendo de que, sin género de dudas, el papel natural de la sociedad civil es el de la sugerencia para el cambio en una orientación política del gobierno, uno se pregunta a quién iba dirigido el mensaje de la manifestación del 9 de abril. Habiendo sido la izquierda el origen del movimiento civil por la paz en Colombia, no puede pasar inadvertido que en la marcha se encontraba representado el gobierno. Ante ello, una lectura pudiera ser que la marcha sirvió de auto-convencimiento, para el pueblo colombiano en su conjunto, de que la paz es posible para ellos. Esta interpretación vendría avalada por las últimas tesis, que se han podido leer sobre la paz apuntando a la necesidad de educación y de fomento de una cultura de paz, significando que no es de esperar,  que resultado de una negociación se solucionen todos los problemas existentes en Colombia.

Otra interpretación pudiera ser que habiendo sido gestado el movimiento civil desde la izquierda, la aparición de Santos obedezca a no querer, éste, perder el poder sobre el símbolo de la paz (en este blog se apuntó en su día como circunstancia, que obligó a Santos a acudir a La Habana, la necesidad de no perder el símbolo de la paz).

Por último, si el papel primigenio de la sociedad civil es el de sugerir el cambio al gobierno, el mensaje lanzado desde la marcha del día 9, parece dirigirse a otro poder no representado en la marcha, es decir: Uribe, el ejército y el narco.

Como hecho más significativo, pero hay muchos mas, es de señalar que solo desde noviembre de 2012, es decir, mientras se producen las negociaciones en La Habana, aproximadamente, 1000 líderes sociales han sido asesinados o hechos desaparecer en Colombia.

Ahora, las claves del conflicto y de su resolución, que se manejan en este blog, parecen conjugarse a favor de la paz y la resolución, pero hechos como la aparición de Santos en todos los foros, desnaturalizando alguno -como la marcha-, y que la mitad de su partido se encuentre a favor de la solución militar, así como la falta de tregua durante las negociaciones, parecen otorgarle un poder que facilita cualquier tipo de maniobra política sin coste alguno para él, quedando en sus manos mucho de cómo escenificar una salida a Colombia y de cómo rellenar el concepto de la paz, dando la impresión de que poco queda en manos de la izquierda colombiana.

Artículos Relacionados

Responder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.