Prueba de “pantallazos”

Prueba de “pantallazos”

Sobre la prueba derivada de las comunicaciones telemáticas se trató en el post titulado: la siempre problemática prueba de las comunicaciones instantáneas. Lo cierto es que la prueba de “pantallazos” consistente en aportar en soporte documentado, el contenido de comunicaciones realizadas mediante un terminal, es más que abundante y común en los tribunales.

Sobre dicha prueba ha vuelto a tratar el alto tribunal en STS 27.11.2015. En esta sentencia se vuelve sobre los mismos argumentos que motivaron el anterior post, pese a que tal aclaración deviene innecesaria en el caso examinado dado que el acusado había reconocido como suyos los mensajes documentados en pantallazos.  En concreto se dice:

“La Sala quiere reiterar una idea básica, que ya fue declarada por la STS 300/2015, de 19 de mayo, y es que la prueba de una comunicación bidireccional mediante cualquiera de los múltiples sistemas de mensajería instantánea debe ser abordada con todas las cautelas. La posibilidad de una manipulación de los archivos digitales mediante los que se materializa ese intercambio de ideas, forma parte de la realidad de las cosas. El anonimato que autorizan tales sistemas y la libre creación de cuentas con una identidad fingida, hacen perfectamente posible aparentar una comunicación en la que un único usuario se relaciona consigo mismo. De ahí que la impugnación de la autenticidad de cualquiera de esas conversaciones, cuando son aportados a la causa mediante archivos de impresión, desplaza la carga de la prueba hacia quien pretende aprovechar su idoneidad probatoria. Será indispensable en tal caso la práctica de una prueba pericial que identifique el verdadero origen de esa comunicación, la identidad de los interlocutores y, en fin, la integridad de su contenido.”

(El subrayado es mio)

La STS, también, vuelve a dejar claro que no nos encontramos ante una prueba documental, sino documentada para su incorporación al proceso.

La práctica de la prueba se complica si nos encontramos ante unas Diligencias Urgentes, en las que la premura de las mismas no permite el acceso a la prueba pericial y conocer los IPs entrantes y salientes del mensaje en cuestión. Pero pudiera complicarse más si contamos ya no solo con la impugnación de la autenticidad del mensaje, sino con la negativa a que el equipo informático en cuestión sea examinado por un perito.

Sobre la conservación de los datos por las operadoras tenemos que tener en cuenta el articulo 5 de la Ley 25/2007, de 18 de octubre, de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones:

Art.5 Periodo de conservación de los datos

1. La obligación de conservación de datos impuesta cesa a los doce meses computados desde la fecha en que se haya producido la comunicación. Reglamentariamente, previa consulta a los operadores, se podrá ampliar o reducir el plazo de conservación para determinados datos o una categoría de datos hasta un máximo de dos años o un minimo de seis meses, tomando en consideración el coste del almacenamiento y conservación de los datos, así como el interés de los mismos a los fines de investigación, detección y enjuiciamiento de un delito grave, previa consulta a los operadores.

(El énfasis es mio)

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