Duración del contrato de arrendamiento de vivienda urbana y sus prórrogas

Duración del contrato de arrendamiento de vivienda urbana y sus prórrogas

Real Decreto Ley 2/1985

Con el Real Decreto-Ley 2/1985, de 30 de abril, sobre medidas de política económica, conocido como el Decreto Boyer, se puso fin a la prórroga indefinida de los contratos de arrendamiento de vivienda, obligatoria para el propietario. Los contratos de arrendamiento de vivienda a partir de ese momento, pasaron a tener una duración determinada; si bien, los contratos celebrados con anterioridad seguían rigiéndose por el régimen jurídico que existía cuando fueron concertados.

Ley 29/1994

Con la ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, se cambió absolutamente el régimen jurídico de los arrendamientos urbanos. Siguiendo con la tradicional protección que la legislación de arrendamientos hacía de los derechos del arrendatario, a la duración de los contratos de arrendamiento de vivienda se le dotó de un plazo mínimo de cinco años de duración- obligatorio para el propietario-, y de un régimen de prórrogas de tres años -obligatorios para el propietario; una vez, éste, había aceptado el inicio del periodo de prórroga-. Esta Ley finalizaba con unas complejas normas transitorias, que si bien reconocían los contratos anteriores se regían por el régimen jurídico de cuando fueron firmados, se matizaba esa regulación en una vocación de acabar de la manera más razonable posible con el antiguo régimen de arrendamientos y su prórroga indefinida.

Ley 4/2013

Más recientemente, con la Ley 4/2013, de modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos, de 1994, además de abandonarse, definitivamente, la tradicional defensa de los derechos del arrendatario se baja la duración mínima de los contratos a tres años, quedando el periodo de prórroga reducido a una anualidad. No obstante, en la Ley 4/2013, en sus disposiciones transitorias, se vuelve a decir que los contratos firmados con anterioridad a su entrada en vigor seguirán rigiéndose por el régimen jurídico existente en el momento en que fueron suscritos dichos arrendamientos.

Curiosidad

Ahora, finaliza la duración de contratos firmados con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley 4/2013, y en el texto consolidado de la Ley 29/1994 no se ven ya ni las disposiciones transitorias de la Ley 4/2013, ni los anteriores artículos 9 y 10 de la LAU, siendo solo apto para quienes tenemos cierta edad realizar un ejercicio de memoria y concluir en que dichos contratos entran en un periodo de tres años de prórroga conforme al régimen en vigor a cuando se firmaron dichos contratos.

Es lo cierto que, a veces, cuando ha cambiado la ley, y la prórrogas tácitas han excedido el tiempo legalmente establecido, resulta difícil hacer el histórico de un arrendamiento.

Artículos Relacionados

Responder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.